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Deuda buena: aprende todo lo que necesitas y úsala a tu favor

    Deuda buena

    Una deuda buena es toda aquella que te genera riqueza, aumenta tu capital y mejora tu economía en el mediano y largo plazo. Adquirir una deuda y saberla manejar es la diferencia entre tener un estilo de vida ideal o uno con estrés financiero, al caer en una situación de sobre endeudamiento.

    Sigue leyendo para aprender qué es una deuda buena, cuáles son sus características, y qué debes considerar para adquirir una.

    ¿Qué es una deuda buena?

    Una deuda buena es una obligación financiera que adquieres con el fin de incrementar tu capital para mejorar tu situación económica.  Este tipo de deudas, también denominadas como expansivas, por lo general, te permiten generar más ingresos por medio de la misma deuda.

    En otras palabras, a diferencia de una deuda mala que va a afectar tu situación financiera; una deuda buena es una manera de crear riqueza, ya sea por la creación o adquisición de activos, o por medio de inversión con beneficios económicos en el largo plazo.

    Esto es importante que lo tengas en cuenta, por lo general, las deudas buenas no traen beneficios en el corto plazo y se suele esperar una retribución en el mediano y largo plazo.

    Una deuda buena te puede traer beneficios como mejorar tus rendimientos, adquirir activos financieros, aumentar tu capital, tu capacidad de inversión y mejorar tu puntaje crediticio. No obstante, para adquirir deudas buenas debes tener en cuenta las coyunturas económicas. Esto, debido a que hay ciclos de expansión en los que los créditos económicos son baratos, mientras que en un ciclo de recesión, se pueden tener contextos inflacionarios y altas tasas de interés.

    Características de una deuda buena

    Estas son algunas de las principales características de una deuda buena:

    • Las deudas buenas por lo general tienen bajas de tasas de interés, o cargas impositivas razonables con respecto a otros créditos ofrecidos en el mercado bancario, como créditos de libre inversión o altas tasas de usura en las tarjetas de crédito.
    • Estas deudas tienen plazos razonables, si bien esto no es una regla general y depende del tipo de deuda, la clave está en pagar menos intereses.
    • Con una deuda buena no deberías caer en una situación de endeudamiento. En otras palabras, tus deudas no deben ocupar más del 35 % de tus ingresos, si dado el caso, esto llega a suceder, debes darle un inmediato manejo de deudas a tus cuentas.
    • Una característica importante es que una deuda buena no debe convertirse en una deuda mala. Esto lo debes hacer al cumplir con los pagos periódicos de tus deudas, de lo contrario, se generarán intereses extras que podrían sobrepasar tu cupo de endeudamiento.
    • Te ayudarán a crear riqueza. Las deudas buenas se suelen utilizar para generar riqueza y apalancar un nuevo negocio o adquirir un activo que incrementará de valor con el paso del tiempo.

    Ejemplos de deudas buenas:  

    • Deuda de apalancamiento: El apalancamiento es la acción en la que empleas una deuda para obtener crecimiento en una actividad en un periodo de tiempo determinado; por ejemplo, si necesitas aumentar la maquinaria de tu negocio para generar más productividad, una deuda de apalancamiento puede ser una buena opción debido a que sabrás que en el futuro la verás repercutida con mejores ingresos.
    • Deuda estudiantil: El conocimiento y la inversión son de las mejores inversiones, pues, cuando inviertes en aprender nuevos conocimientos y te endeudas para lograrlo, aunque es probable que no veas un beneficio en el corto plazo, si lo harás en el mediano y largo plazo aportando conocimiento en el mercado laboral. Es importante que tengas en cuenta que la inversión en conocimiento debe ir de la mano con los requerimientos que demande el mercado.
    • Deuda hipotecaria: Esta es de las más comunes, pues uno de los proyectos de vida más cotidianos es adquirir un bien inmueble. Por lo tanto, endeudarse para adquirir un inmueble suele ser una buena inversión debido a que en el futuro es probable que tu activo se valorice, por lo que tendrás una valorización mayor al capital que invertiste. Debes tener en cuenta el sector en el que adquieres tu inmueble, pues, su valoración dependerá del sector, tamaño y proyección urbana que tenga tu ciudad de residencia.
    • Deuda para gastos corrientes: Las tarjetas de crédito son unos de los aparatos de deuda más populares, pero mal utilizados. Si lo sabes aprovechar de las cuotas razonables para aumentar tus beneficios y plazos de pago, será un gran aparato de deuda buena.Si quieres saber más de este tema, escribí un artículo que te ayudará a manejarlas para crear riqueza.

    ¿Qué considerar antes de adquirir una deuda?

    Lo primero que debes hacer es tener un objetivo claro, ¿para qué quieres usar el dinero? Define de manera precisa la razón por la que la deuda es la única opción para mejorar tu situación económica actual o la de tu negocio. Es prudente que consideres otras opciones antes como el ahorro, y solo en caso de que la deuda sea la mejor alternativa, continua al siguiente paso.

    Realiza la proyección financiera necesaria para que comprendas cómo es que te beneficiará la deuda. Es decir, si adquieres un nuevo activo como maquinaria para tu negocio, ¿qué tantos ingresos nuevos generará? ¿Con relación al costo de la deuda, qué beneficio te da? Sea cual sea el caso, haz un cálculo que compare el beneficio económico que obtendrás, contra el gasto que implica adquirir la deuda.

    Posteriormente, evalúa los créditos y oportunidades que te ofrecen los bancos. Busca una buena coyuntura económica, aprovecha un crédito barato, pero debes evaluar todas las oportunidades que ofrece la competencia bancaria. No obstante, lo que no debes hacer es buscar créditos informales como se suelen ofrecer en los barrios de residencia o en el comercio, pues, suelen tener una tasa de interés demasiado alta.

    Por último, sé cumplido con los pagos de tu deuda para no generar cargos adicionales y que puedas adquirir un buen puntaje crediticio con los bancos para tener mejores oportunidades de créditos en el futuro.

    Una deuda buena puede ser beneficiosa si la usas de manera responsable y si la utilizas para invertir en oportunidades que pueden generar beneficios a largo plazo. Sin embargo, es importante que seas cuidadoso al tomar cualquier tipo de deuda y asegurarte de que se puede pagar de manera adecuada.

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